Tuesday, March 4, 2008

Alfredo "El Harapos" Morales



Hay Muchas cosas que me gustaría decir del “Harapos” Morales, y (para bien o para mal) todas ellas con el peso propio de la parcialidad que conlleva el conocerle tan bien y por tanto tiempo. Alfredo “El Harapos” Morales fue un jugador de futbol profesional en México. Brilló con luz propia en el Futbol Mexicano y fue siempre un referente de los equipos en los que militó, en especial del Zacatepec.

Parecería que “El Harapos” se hizo de la nada, al menos en lo que a preparación profesional se refiere. Llego algún día a mediados de los 70’s a la ciudad de Guadalajara
con una maleta maltrecha, unos cuantos cambios de ropa y con una inconmensurable hambre y sed de triunfo, metafóricamente hablando al principio, pero no pasó mucho tiempo antes de que estas se volviesen literarias.

El Harapos buscó acomodo en varios equipos profesionales de la Primera División Mexicana, lo cual implicaba trasladarse largas distancias generalmente a pie. Alguna vez le escuché decir que cuando fue con el Atlas le dijeron que tenían a decenas de jugadores como el. Que equivocados estaban. Pues no solo no tenían ellos a un solo jugador como el, sino que no había en todo el Futbol Mexicano un jugador equiparable al Harapos.

Eventualmente, el Harapos Morales encontró cabida en el Nacional, un modesto equipo de la Segunda División Mexicana, donde mostró su gran calidad y obtuvo la proyección necesaria para ser tomado en cuenta por los grandes clubes. Fue el Club Jalisco quien finalmente dio al Harapos Morales la oportunidad de debutar en la Primera División nacional. Y fue en este equipo en el que el joven de cabellos güeros retorcidos, enmarañados, que se elevaban varios centímetros por sobre su cráneo se dio a conocer y mostró por primera vez a nivel nacional su impresionante y endiablada habilidad y su no menos extraordinaria capacidad física.

Se le recuerdan innumerables tardes memorables en el estadio “Jalisco.” Jugó apenas un par de temporadas ahí antes de ser transferido a los Tigres, pero dejó una huella profunda en esa ciudad, labor nada sencilla en un lugar en donde el futbol se respira en cada esquina y los ídolos y figuras abundan desde los inicios del deporte en este país. Pero el Harapos estaba hecho de una madera especial, una madera de campo, insubordinada, rebelde, descarada, insolente y noble. Conectaba con la tribuna como pocos y lo mismo generaba cánticos espontáneos que elaboradas porras.

El “Harapos” tenía el poder de poner de pie a los espectadores después de algún quiebre magistral y casi-casi de prestidigitador, y de sembrar defensas contrarias en los campos en los que regaba su magia. El Harapos Morales hizo mancuernas de miedo con goleadores implacables, como Oswaldo Castro “El Pata Bendita,” en el Jalisco y tiempo después con el espigado Ricardo Castro en Zacatepec.

Se puede decir que cuando el Harapos llegó al Zacatepec llegó a donde finalmente debió de haber estado desde un principio. La comunión del jugador con el equipo fue inmediata y la afición le reconoció como su estandarte y referente. Fue arropado por un equipo formado en su mayoría por jugadores locales como uno más de la banda y los resultados fueron inmediatos.

La Selva Cañera pronto se convirtió en un temible infierno para los equipos visitantes, quienes rara vez rescataban algún punto. El Harapos, hombre de pueblo, de formación férrea y carácter indomable vivió sus mejores años futbolísticos en “El Coruco Díaz” a finales de los 70’s y a lo largo de los 80’s.

Pocos jugadores en la historia del Futbol Mexicano han llamado tanto la atención como el Harapos Morales. Por su gambeta, su vertiginosa velocidad, lo templado y preciso de sus centros que eran prácticamente medio gol, por su manera de encarar y desnudar defensas, por su personalidad y carisma. Yo recuerdo al Harapos Morales con cariño porque cada que jugaba lo dejaba todo en la cancha. Le recuerdo como un ganador y líder indiscutible. Le recuerdo porque dio todo lo que pudo dar por el futbol.


10 comments:

Anonymous said...

El Harapos Morales era un jugadorazo. Este tipo de futbolistas casi no se dan y me siento muy afortunado de haberle visto jugar.

Anonymous said...

Induscutiblemente el "Harapos" lo dio todo en el ZACATEPEC.. afortunadamente me toco verlo jugar en el CORUCO.. Inconfundible, habilidoso, guerrero. cañero de corazon...!!!

Enadol said...

Todo lo que dices del Harapos Morales es verdad. Lo recuerdo claramente, más en el Jalisco que en Zacatepec, con el balón pegado al pie izquierdo y a las calcetas casi hasta el tobillo, inclinándose para hacer la gambeta no con la cintura sino con todo el cuerpo, en ese estilo tan peculiar. Fue un fenómeno popular de su tiempo, que se apagó de modo igualmente fugaz. Te felicito por rescatar a este inolvidable personaje del balompié mexicano.

Anonymous said...

QUIEN NO RECUERDA AL "HARAPOS" VERLO JUGAR LOS DOMINGOS POR LAS TARDES HACIENDO SUFRIR A MI AMERICA, CON ESA CABELLERA ALBOROTADA, SALUDOS MI BUEN "HARAPOS" QUE NOSTALGIA UUFF!!!. LEOPOLDO.

Cañero said...

Aqui hay un video del Zacatepec contra el America:

http://www.youtube.com/watch?v=HnemsslA820

Anonymous said...

Excelente artículo!! Felicidades!! Y arriba el Zacatepec!!

Anonymous said...

ojalá y saliera otro como el...

Anonymous said...

Yo lo conocí con los Gallos del Jalisco. Yo estaba en las reservas locales, entrenabamos con los de la liga mayor. Se movía en su biciclesta, aún antes de jugar en el estadio Jalisco se trasladaba en la bici, el no manejaba coche. soy Jesús Pelayo amigo del charro Fernando Santos quien me invitó a probarme con los gallos, me decían "el licenciado" por que les aseguraba que estudiaría la carrera de derecho. Un día cuando acabada la liga, nos invitaron a jugar para un equipo amateur de Guadalajara un torneo en Cd. Constitución, BCS y el Harapos nos aseguró que nos acompañaría, ya teníamos su boleto de avión y de última hora nos dejo plantados, pues coincidió que estaban lo estaban vendiendo a los Tigres de la UNL y lo tuvimos que suplir con Jesús Chacón. De hecho ya no lo volvímos a ver, ni adios dijo. Pero era buena persona, muy sencillo y buen jugador., Le envío un saludo.

Anonymous said...

El buen "Harapos". Je. Delicia verlo jugar. Y ahí en la foto también el "arquero de la selva": Pablo Larios. Qué nostalgia.

Anonymous said...

Lo recuerdo en tigres y junto a Tomas Boy, Barbadillo y Batocleti Inigualables !!!
también de esta misma condición era el Leonardo Cuellar de los Pumas